La autorización de residencia y trabajo por cuenta ajena inicial permite a ciudadanos extranjeros residir y trabajar en España para un empleador concreto. Normalmente se solicita desde el país de origen cuando una empresa ofrece un contrato de trabajo y obtiene la autorización correspondiente. La concesión depende, entre otros factores, de la situación nacional de empleo y del cumplimiento de los requisitos laborales y salariales. Una vez aprobada la autorización, el trabajador debe solicitar el visado y entrar en España para iniciar su actividad. Este permiso suele concederse por un año, renovable si se mantienen las condiciones laborales. Es una de las vías más habituales para acceder al mercado laboral español.