En la era de la globalización, numerosos dominicanos han trazado su ruta hacia España, buscando un futuro prometedor. Este proceso migratorio, más allá de sus implicaciones personales, desencadena una serie de desafíos, especialmente cuando se trata de mantener unidas a las familias a través de la reagrupación familiar. Emigrar a España trae consigo el desafío de mantener a la familia reunida, algo que toca de cerca a quienes, después de abrazar la nacionalidad española, sueñan con tener a sus hijos a su lado.